Ajedrez

Ajedrez, José Prigadaá Andrade.



*Enrique y Abel

*El PRI está muerto en Martínez de la Torre

 

Muchos creen que la «caballada» en las filas del Partido Acción Nacional en el séptimo Distrito electoral está muy flaca, pero esto no es cierto, ya que lo que le sobra a esa institución política es gente honrada y trabajadora que bien podría representar al pueblo del distrito número VII, tanto en el congreso Federal como en el Local.

Por ejemplo, ahí está Enrique López de León, conocido empresario del municipio de Tlapacoyan, y quién ya tiene la experiencia de ser servidor público, ya que fue presidente municipal de ese lugar con muy buenos resultados, a tal grado, que en varias ocasiones ha rechazado la propuesta de participar en un proceso electoral por parte de algunos sectores y organizaciones de su pueblo querido.

En Martínez de la Torre está Abel Pérez Arciniega, quién en los últimos 10 años, gracias a su trabajo y esfuerzo a logrado consolidar una empresa vendedora de jugos que ahora tiene sedes en las ciudades más importantes de la entidad veracruzana; además como servidor público no se le puede criticar absolutamente nada, ya que en la delegación del ISSSTE hizo un buen trabajo, así como también como titular del Colegio de Bachilleres de Veracruz.

Ahora hay que esperar que ellos quieran participar, ya que lamentablemente saben que las condiciones electoralmente hablando no están dadas para que triunfe la democracia, misma que está secuestrada por la nueva mafia del poder.

*Y sobre este mismo tema, en las filas del comité directivo municipal del PRI en Martínez de la Torre las cosas están para llorar, ya que literalmente este Instituto político está sepultado, a tal grado, que lo único que se puede ver en su edificio es caca y basura.

Pero que se puede esperar de un joven que no tiene dinero para invertir si quiera un bote de pintura, ya que si no lo hizo cuando estaba como servidor público comiendo con manteca, mucho menos ahora que sobrevive dignamente con su profesión de licenciado en administración de empresas; esto sin contar que su militancia no lo apoya absolutamente nada.

Es por eso que se afirma y reafirma que el PRI está muerto