Muere José José, “El Príncipe de la Canción” en Florida



 

 

De acuerdo con su asistente personal, el ‘príncipe de la canción’ ha fallecido como consecuencia de un cáncer de páncreas.

El cantante mexicano José Rómulo Sosa Ortiz, conocido en el mundo del espectáculo como José José, ha fallecido este 28 de septiembre a los 71 años. Sobre esto informa Televisa citando a la asistente del intérprete, Laura Núñez.

Según trascendió, José José, apodado el ‘príncipe de la canción’, perdió la vida en un centro médico de la ciudad de Homestead, en Florida (EE.UU.), como víctima de un cáncer de páncreas.

Se fue El Príncipe, pero no en “La Nave del Olvido”. El pueblo lo recordará siempre como el gran ídolo de la canción romántica que fue, entonando esas baladitas ricas, deliciosas, que se meten en el corazón y rasgan el alma.

José José fue víctima de cáncer de páncreas que debilitó su organismo, la muerte lo venció tras una batalla que el artista se negaba a perder.

Se levantó en varias ocasiones para seguir deleitando al público con sus grabaciones, con su arte interpretativo. Y se convirtió en un ídolo de masas. No solamente en México, sino en todos los países de habla hispana donde, hasta nuestros días, se le rinde culto a través de sus grabaciones, más de medio centenar entre elepés y recopilados que han vendido unos millones de ejemplares.

 

El comienzo

José Rómulo Sosa Ortiz adoptó el nombre artístico de José José desde el momento mismo en que conoció a Olga Guillot, otra grandiosa de la canción romántica quien le aconsejó cambiarse el nombre: “Oye, chico, si quieres triunfar desde ahora te llamarás José José”, lo bautizó la extraordinaria cantante cubana.

Un dato que nadie conocía hasta ahora, salvo Edoardo Narváez y un servidor. Edoardo era un amigo íntimo de Olga y me lo transmitió en una noche de bohemia. Fuente confidencial y digna de todo crédito.

Agonizaban los años 60 cuando se dio el detalle Guillot. José se ganaba la vida tocando el tololoche con un trío llamado Los Peg, cuando en una de esas reuniones se topó con la grandiosa Olga.

Entre nieves de chicharrón

Clavería es un barrio de la capital mexicana donde nació José Rómulo. Conurbada con la colonia Nueva Santa María y ésta colindante con Santa María la Ribera, Clavería era famosa por sus nieves insólitas de chicharrón y aguacate; de mole y jitomate. Ahí se registran las primeras andanzas musicales del cantante que llegaría a ser considerado el gran ídolo de México.

Pero el joven contrabajista soñaba triunfar en solitario. Era un chico de sueños, de ilusiones, de inquietudes. Hasta que se encontró en el camino al trovador Pepe Jara, quien lo impulsó en sus inicios.

Ya traía la música en la sangre. Su padre, José Sosa Esquivel, cantaba ópera y su madre, Margarita Ortiz Pensado, era concertista de piano. Así que en los festivales escolares deslumbraba la voz del futuro Príncipe.

La carrera comenzó de manera profesional en 1965 al grabar para discos Orfeón un sencillo de 45 revoluciones con los covers de “El mundo”, de Jimmy Fontana y “Mi vida”, de Alain Barriere, éste, el mismo autor del éxito romántico “Y volveré”. Más tarde vendría otro sencillo pero ambos sin promoción y el incipiente intérprete bajo el nombre simplemente de José Sosa.

Con Los Peg, la situación no marchaba del todo bien, pues algunas veces había trabajo y otras no, hasta que dos años más tarde lo escucha el compositor (“La bikina”) y productor Rubén Fuentes, quien le consigue un contrato en la RCA Víctor y en conjunción con Armando Manzanero le supervisan un primer álbum con temas como “Cuidado que”, sin embargo, no consigue impactar por falta de difusión. En la disquera consideraban que era demasiado y sin posibilidades de comercialización.

Sin embargo, el mismo año en que murió su padre a causa de alcoholismo, el año olímpico de nuestro país y la matanza de Tlatelolco, José José consigue su primer gran éxito discográfico al lanzar “La nave del olvido”, una composición del argentino Dino Ramos que se convertiría en su carta de presentación.

Entonces todo México entonaba dicha melodía y el nombre de José José corría de boca en boca mientras su popularidad ganaba terreno, pero vendría lo mejor: el 25 de marzo de 1970 el público que abarrota el teatro Ferrocarrilero de la Ciudad de México lo aclama de pie al culminar su magistral interpretación de “El triste”, una composición de Roberto Cantoral con la que el joven cantante representa a nuestro país en el II Festival de la Canción Latinoamericana.

Este evento constituyó el antecedente del Festival de la OTI (Organización de la Televisión Iberoamericana). No ganó José, pero la belleza de la obra de Cantoral y su excelsa interpretación lo catapultaron a los máximos lugares de popularidad.

Qué noche la de aquel día. Embriagado por la fama y la fortuna, sin embargo, el cantante cayó en una crisis de alcohol que orilló a su madre a internarlo en un centro contra las adicciones. Fueron largos años de ostracismo hasta que en 1977 se reencontró con el éxito gracias al tema “Gavilán o paloma” en una primera producción con el español Rafael Pérez Botija, que incluía temas como “Buenos días amor” y “Amar y querer”. Al año siguiente vendrían éxitos como “Volcán” y “Lo pasado, pasado”, “Si me dejas ahora”, “Dónde vas” y otros de compositores como Camilo Sesto y Juan Gabriel.