Una mala respuesta

En Privado, Joaquín López-Dóriga.



 

A ver, serenidad y paciencia. Florestán citando a Kalimán.

Ya había registrado las dos notas exclusivas de La Jornada sobre encuentros en los que dos generales habían expresado opiniones nunca antes conocidas.

El 2 de octubre, en una reunión de alto nivel de autoridades mexicanas y estadounidenses, el general Homero Mendoza Ruiz, jefe del Estado Mayor de la Sedena, dijo del Ejército: estamos ahorita en un proceso de desgaste muy fuerte; sin embargo, el soldado mexicano se desdobla, se esfuerza por mantener todos los requerimientos que ha hecho el Poder Ejecutivo (…) la Sedena tiene un efectivo que nos permite apenas mantener por un mes un despliegue y relevar al siguiente mes.

Esto lo escucharon el director del CNI, el comandante de la GN, el jefe del Estado Mayor de la Marina, el titular de la UIF y Alfonso Durazo y altos mandos del departamento de Estado y del Pentágono, el jefe de la DEA.

Al día siguiente, 3 de octubre, en un desayuno encabezado por general Luis Cresencio Sandoval, fue orador el general en retiro, Carlos Gaytán Ochoa quien afirmó que la sociedad está polarizada políticamente porque la ideología dominante, que no mayoritaria, se basa en corrientes pretendidamente de izquierda que acumularon durante muchos años gran resentimiento (…) Ello nos inquieta, nos ofende eventualmente, pero sobre todo nos preocupa toda vez que cada uno de los aquí presentes fuimos formados con valores axiológicos sólidos que chocan con la forma en que hoy se conduce al país. (La Jornada).

A esto, el presidente López Obrador le respondió ayer diciendo que Gaytán Ochoa fue un general de Calderón, subsecretario en su gobierno, y como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, agregó: Si él argumenta que hay inconformidad al interior del Ejército por la aplicación de la nueva política, es comprensible porque durante mucho tiempo se aplicó esa política de exterminio, de represión que nosotros no vamos a llevar a cabo, dijo en una mala respuesta, por lo de exterminio y represiónrelacionando al Ejército, lo que en nada ayuda a ese ánimo, a esa relación.

RETALES

  1. BALCÓN.- El presidente López Obrador se equivocó al ordenar que el secretario de la Defensa Nacional hiciera público el nombre de un comandante estratégico en la lucha contra la delincuencia organizada, el jefe del Grupo de Análisis de Información, GAIN, de la SEDENA, al que dejó expuesto;
  2. INSULTO.- Le atribuyó a Madero, en medio de la discusión ya caliente, que: le muerden la mano a quien les quitó el bozal, refiriéndose a su relación con la prensa fifí de entonces pero trayéndolo a la discusión del hoy; y
  3. ENVIADA.- Claro el mensaje del presidente a Jaime Bonilla al enviar como su representante a la protesta de Jaime Bonilla como gobernador de Baja California, a Olga Sánchez Cordero quien, como él, dos veces se ha pronunciado por la autoprolongación del mandato.

Nos vemos el martes, pero en privado.